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2 de marzo de 2019

Tiene toda la atención de los sanlorenzanos

[Editorial] Si bien la elección de Alcibíades Quiñones como intendente no genera entusiasmo en la ciudadanía, según se puede percibir, no es menos atendible que podría contar con buenas intenciones. Ahora, de algo tiene que estar seguro el intendente Quiñones, muchos sanlorenzanos han despertado ante esa ingenuidad en materia política, por lo que tiene toda la atención de la ciudadanía. Hará bien, pues, en procurar diferenciarse lo más claramente posible de su antecesor Albino Ferrer.


Le semana pasada asumió al precio de un “pacto político” el cargo de intendente el colorado “abdista” Alcibíades Quiñones, en remplazo de Albino Ferrer, quien asfixiado por el pedido de intervención presentó renuncia.

Si bien la elección de Quiñones como intendente no genera entusiasmo en la ciudadanía, según se puede percibir, muy probablemente por aquellas desilusiones obvias que desmoralizan a nuestra clase política, y por qué no, su desapercibido trabajo en la Junta Municipal, pero sobre todo por este desenlace político-coyuntural que ha recibido todo tipo de comentarios, no es menos atendible que podría contar con buenas intenciones.

En este sentido, la instalación de un nuevo Gobierno Municipal siempre da lugar a la esperanza, en este caso casi nuevo, por lo que no deja de ser interesante intentar mantener el ánimo optimista y así dar crédito al nuevo intendente y su equipo; por supuesto, sujeto a condición suspensiva.

Lo único apreciable de su discurso al mando fue que aseguró que “no defraudará”.

El diccionario de la Real Academia dice que “Defraudar” quiere decir “1. tr. Privar a alguien, con abuso de su confianza o con infidelidad a las obligaciones propias, de lo que le toca de derecho. 2. tr. Frustrar, desvanecer la confianza o la esperanza que se ponía en alguien o algo. 3. tr. Eludir o burlar el pago de los impuestos o contribuciones. 4. tr. Turbar, quitar, entorpecer algo”.

Por otra parte, entre sus primeras medidas consideradas como positiva, está el desistimiento de la acción de inconstitucionalidad contra la Contraloría General de la República (CGR), que otorgó la Corte Suprema de Justicia (CSJ) al exintendente Albino Ferrer (2013). Sin dudas, un primer paso muy importante hacia la transparencia y que precisamente fue uno de los mayores problemas de la administración saliente.

Aunque la cuestión de las irregularidades denunciadas y lo que el corte administrativo arroje, si amerita el caso, no debe de quedar ahí, como aparentemente se pretende, no, deben ser llevadas a la instancia que corresponde.

En otros casos, en sus primeras semanas tropezó con problemas de comunicación, que, como es sabido, en todo gobierno es indispensable una política comunicacional, y es que empezó a gobernar con teléfono cortado: en efecto, ninguneó a algunos medios locales.

Son varios los problemas urgentes por el cual atraviesa la ciudad y que tendrá que definir lo más pronto posible y darlos a conocer. 


Ahora, de algo tiene que estar seguro Alcibíades Quiñones, muchos sanlorenzanos han despertado ante esa ingenuidad en materia política, por lo que tiene toda la atención de la ciudadanía, si, “tiene toda la atención de la ciudadanía”. El "pokarẽ", no tiene que volver a aparecer.

Hará bien, pues, el nuevo intendente en procurar diferenciarse lo más claramente posible de su antecesor Albino Ferrer.


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